Prótesis en implantes Dentales

Los implantes dentales son componentes de titanio que reemplazan una o más piezas de antigüedades faltantes o reemplazan partes que tienen el diagnóstico de extracción, una, varias o incluso todas.

 

El titanio es un metal que es totalmente compatible con el tejido óseo, por lo que los implantes, una vez integrados, alcanzan una sola unidad en meses.

 

Para diagnosticar adecuadamente la posibilidad de colocar implantes dentales en las mandíbulas, más allá del examen clínico realizado en el consultorio dental, es esencial que el paciente realice una serie de estudios complementarios, que incluyen radiografías (ortopantomografía) y tomografía (CAT). determinar la cantidad y calidad del hueso en las áreas de recepción del implante; y un análisis de laboratorio para evaluar el estado sistémico del paciente, es decir, el estado general.

 

Aunque existen otros sistemas de colocación de implantes, la elección del implante dependerá de las condiciones particulares del paciente y de la rehabilitación protésica que se realizará una vez que el tiempo de espera requerido permita que los implantes dentales Integrarse en el hueso ha pasado. Esto se llama oseointegración y esto es lo que determina la primera etapa del éxito del tratamiento.

 

Sintéticos, los implantes dentales reemplazan las raíces de las piezas dentales faltantes y sobre ellas se colocan coronas o prótesis, coronas que se pueden recubrir con porcelana o metal de zirconio y prótesis que se describen en otro capítulo.

 

¿POR QUÉ TRABAJAR CON ZIRCONIUM?

 

El zirconio es un mineral utilizado en odontología como material de elección para la odontología cosmética sin metal que ofrece a los pacientes la más alta calidad, precisión, resistencia, biocompatibilidad y estética insuperable.

 

Su estructura química le da al zirconio el privilegio de tener una alta resistencia a la flexión para absorber las fuerzas de masticación y las fuerzas generadas por el bruxismo, realizando el equilibrio de las coronas sin fracturas. Por esta razón, se puede utilizar en odontología en la fabricación de coronas individuales, puentes y prótesis de implantes.

 

El color blanco del zirconio permite trabajar en una amplia variedad de reconstrucciones dentales, lo que permite al paciente apreciarlo, sin embargo, disfrutar de su recuperación como si fueran sus propios dientes.

 

El zirconio me permite garantizar una estabilidad estructural y estética sin igual en la encía, de modo que nunca se vean márgenes oscuros en los bordes de las coronas.

 

Elegir zirconio es elegir la calidad de la estética, la función y la velocidad, lo que activa la calidad de vida que cada paciente elige por sí mismo.